Llega la época del verano y me doy cuenta de muchas cosas, pero una es la que me intriga más que las demás: ¿por qué el tiempo tiene que avanzar tan rápido?
Estamos, prácticamente, corriendo en esta vida. Este mundo, gracias a un montón de cosas, pareciera no tener freno. Y te das cuenta de que el tiempo pasa y pasa. Y muchas cosas van cambiando con el pasar del tiempo. Muchas. Prácticamente todas.
No sé si es tristeza lo que siento en este momento. Difícil que lo sea. Llevo una vida plena, tengo una polola que me ama (y la amo), tengo una familia la raja y me va bien en la universidad. Y, a pesar de ser un flojo de mierda, creo que, por lo menos a esta altura del año, creo que me merezco ser un flojo de mierda.
Si no es tristeza, ¿qué me pasa entonces? ¿Es nostalgia? Sí, es nostalgia. Nostalgia por el tiempo ya pasado. Por esos días que ya fueron y que nunca volverán. Nostalgia por esos momentos de alegría y regocijo vividos en un balneario no muy lejano de Santiago y que ahora parecen haberse esfumado conforme pasaron los años.
Quintero ya no es lo mismo. No solo porque empezó a llegar gente indeseable a la comuna y que las playas ya prácticamente no existen después del terremoto del 2010. No, no es solo por eso.
Antes daban ganas de ir a Quintero y pasarlo bien. Quedarse dos semanas, tres semanas, un mes incluso, solo para pasarlo bien, para relajarse antes de empezar con el ajetreo de la rutina de todos los años. Quedarse en una casa conviviendo con gran parte de la familia, estar siempre con una sonrisa en la cara y hacer asados sólo porque a mi abuelo, a mi papá o a cualquier integrante de la familia se le ocurriera. Partir en patota a la playa y ocupar gran parte de esta con los no-sé-cuántos integrantes de la familia y disfrutar y quedarse hasta la puesta de sol, hasta que nos muriéramos de frío para volver a la casa con las calles ya casi oscuras. Tomar once y bajar al centro a tomar una bebida, a jugar una lotería, a ver las ferias artesanales, a ver los partidos del Colo, a jugar taca taca o, simplemente, a caminar. Y volvíamos tarde, muy tarde. Y nos quedábamos conversando hasta las 4 de la mañana en el comedor. O jugando cartas. O lotería. O haciendo cualquier cosa. Y más encima, en las "mejores" épocas, éramos casi 20 personas (o más) viviendo en una misma casa y nadie se hacía problema por nada.
¿Qué fue de esos tiempos? ¿O qué pasó entremedio que, poco a poco, la convivencia se fue haciendo cada vez más difícil?
Por poner un ejemplo: no recuerdo haber visto tantas peleas, malas caras y lágrimas como en el verano pasado. Y por puras pelotudeces, de repente. Pero es cierto: nos vamos poniendo viejos y eso es irremediable. Y cada vez el carácter de cada una de las personas aflora más. Y en los peores momentos, como para armar discusiones, para mí, sin sentido. De hecho, me sorprendí de mí mismo cuando le dije a la Dani, mi polola, que lo único que quería era irme. Era la primera vez en mi vida que no quería estar un día más en Quintero.
Ya no es agradable ir a Quintero, a pesar de que estoy con la familia que amo. No es agradable ir a ver puras peleas, discusiones y malas caras cuando alguien no se levanta o cuando no se hace lo que los demás quieren. ¿Dónde quedó la libertad, la alegría, el descanso y las ganas de pasarlo bien? ¿Quién nos quitó eso en el camino?
Quizás sea muy inmaduro lo que haya dicho y quizás, también, lo sea lo que voy a preguntar ahora, pero...¿puedo pedir, aunque sea, un verano más sin caras largas, sin discusiones tontas, sin esas "programaciones" ridículas (como: "a esta hora vamos a salir a tal lado", por ejemplo) y con las puras ganas de pasarlo bien y disfrutar en familia y con aquellos que ya son parte de la familia?
Solo pido eso. Para que los buenos recuerdos de Quintero no se queden en eso: un recuerdo.
Esta historia no es mía, por eso va entre comillas. La encontré en Facebook y, al principio, me costó creerla...pero igual la comparto. Disfruten.
"Salí con una enfermera que estaba tooooodo el día conectada. En la UCI, caminando, almorzando, manejando, etc. Entonces dije: "debe ser ella no más". Pero no, la gran mayoría de sus colegas tenía el mismo mal.
En un bar, con un amigo, 2 chicas se nos acercan, nos invitan a beber con ellas y dijimos: "¿por qué no?". Mientras nos coqueteaban, chateaban, etc., de pronto nos paramos y nos sentamos en la barra con mi amigo. Las chicas se enojan, una de ellas nos dice: "¡Pero si estábamos tan bien! ¡¿Por qué se van?!". En esa viveza, mi amigo agarra su celular y le envía un Whatsapp. Ella se puso seria y se fue. En eso le pregunto: "¿qué le enviaste?" y me muestra el mensaje: "Coloca tu teléfono en vibración y guárdalo en el bolsillo, cosa de que te haga todo lo que yo no te haré". Claramente, me recagué de la risa, pero resulta que la sociedad hoy por hoy prefiere estar 100% conectada que vivir junto con el otro. Es como un estar, pero no estar. Yo, en lo personal, usé iPhone. Ahora otro smartphone. Es decir, podría estar conectado el 100% del tiempo. ¿Y para ser sincero? Desactivé las notificaciones, vibraciones y demases."
"Salí con una enfermera que estaba tooooodo el día conectada. En la UCI, caminando, almorzando, manejando, etc. Entonces dije: "debe ser ella no más". Pero no, la gran mayoría de sus colegas tenía el mismo mal.
En un bar, con un amigo, 2 chicas se nos acercan, nos invitan a beber con ellas y dijimos: "¿por qué no?". Mientras nos coqueteaban, chateaban, etc., de pronto nos paramos y nos sentamos en la barra con mi amigo. Las chicas se enojan, una de ellas nos dice: "¡Pero si estábamos tan bien! ¡¿Por qué se van?!". En esa viveza, mi amigo agarra su celular y le envía un Whatsapp. Ella se puso seria y se fue. En eso le pregunto: "¿qué le enviaste?" y me muestra el mensaje: "Coloca tu teléfono en vibración y guárdalo en el bolsillo, cosa de que te haga todo lo que yo no te haré". Claramente, me recagué de la risa, pero resulta que la sociedad hoy por hoy prefiere estar 100% conectada que vivir junto con el otro. Es como un estar, pero no estar. Yo, en lo personal, usé iPhone. Ahora otro smartphone. Es decir, podría estar conectado el 100% del tiempo. ¿Y para ser sincero? Desactivé las notificaciones, vibraciones y demases."
El fin de semana me di cuenta de algo. Que me encanta ver tus ojos. Esos ojos que me dicen "te amo" cada vez que los veo.
Me di cuenta que me encanta tu sonrisa. Esa sonrisa tierna, de niña buena. Esa sonrisa que inspira los más puros sentimientos.
Me di cuenta que adoro tus manos. Esas manitos que me hacen cariño siempre que quiero y siempre que puedes. Esas manitos que me relajan cuando lo necesito.
Admiro tu pelo. Tu pelo laaaaargo, ese que cuidas con tanto esmero. Ese que se ve hermoso cayendo por tus hombros.
Amo tu mirada. Tu mirada angelical, esa que tiene lo mismo que tu sonrisa: inspira ternura.
Amo tu nariz. Chiquitita, tierna, hermosa. Lo más lindo que he visto.
Y a pesar de que tú no te sientas tan cómoda con él, me encanta tu cuerpo. Me encanta abrazar tu cuerpo. Me encanta hacerle cariño. Sentir tu piel suave cada vez que te abrazo...lo encuentro genial.
Quizás pienses que esto lo escribí hace años, cuando recién nos estábamos conociendo...pero no. Lo escribí recién. Una noche en que lo único que hice fue mirar el teclado y dejar que mis sentimientos hablaran por mi.
Te amo, Daniela Alexandra Vásquez Elorza

He visto a mucha gente gozar de un éxito rotundo cuando hasta hace unos meses, ese éxito era totalmente impensado. Gente bordeando el fracaso y que hoy se convirtieron en unos ganadores. He visto a gente que tiene miles y miles de razones para ser feliz y que a uno, por cosas del destino, ese éxito se le ha negado miles y miles de veces.
Uno ve esas caras felices. Esas ganas de celebrar, ese sentimiento de gloria, de haber tocado el cielo y de saber que quizás aún no has tocado techo. Uno ve esas cosas, día a día y uno se da cuenta que esa gente se esfuerza. Quizás cuántas cosas han sacrificado. Cuántas juntas familiares, cuántos carretes, cuánto alcohol han dejado en el olvido sólo por conseguir el éxito. Sacrificios que a la larga tienen sus frutos.
Veo esas cosas y, sinceramente, siento envidia. Envidia de ese éxito, de esas alegrías que una nota te puede dar.
Pero a la larga pienso y no debería sentir envidia, por el simple hecho de que quizás soy yo el que está haciendo mal las cosas. Soy yo el que toma las malas decisiones. Soy yo el que falta a una clase por flojera o, simplemente, porque el ambiente que hay en la sala no me permite pensar en el éxito.
Quizás me he esforzado mucho. Quizás he hecho miles de sacrificios. Pero puede que no sean los necesarios. Quizás estudie 2, 3, 4...hasta 7 horas seguidas, pero quizás eso no baste.
Llevo cuatro años en la universidad. Cuatro años en los que, honestamente, me las he tirado como he querido. No puedo creer que llevando cuatro años aún no asimile que esta hueá no es el colegio y que no me sirve leer la materia o hacer ejercicios el día anterior.
Capaz la gente piense que aún no maduré y no me doy cuenta de eso, pero si lo estoy diciendo acá, es por algo.
Pero más me sorprende de mí mismo que no esté haciendo nada para revertir esas cosas. Aún sigo perdiendo el tiempo en el PC o jugando a la pelota o haciendo hora en la biblioteca haciendo nada.
Este año me había prometido cambiar. Al principio iba todo bien, pero ahora he visto unas cuantas notas y unas cuantas caras de felicidad por otros lados que me hacen sentir un mediocre, porque no he dado el 1000% que debería dar.
Capaz después de escribir esto siga en el PC dando jugo. Capaz mañana vuelva a salir temprano sólo porque no quiero ir a la ayudantía de turno. Capaz mañana me vuelva a colar a otra clase para no ir a la mía...
...O capaz me di cuenta muy tarde de todo lo que está pasando...
...Pero del fracaso al éxito, hay un camino que recorrer. Y si hay que sacrificar mil hueás sólo para saber qué se siente ser exitoso, bienvenido sea.
10 de la mañana y una nueva clase de Cálculo II termina. Ya tengo los ejes X e Y dibujados en los ojos de tanto volumen y área y mil volás más. Ya estoy chato. "Vamo a jugar?", dice el Enzo. "Vamo a la biblioteca", dice el Felipe. "Vamo al Ekono?", digo yo.
A la larga esa latera rutina de ir al Ekono a comprar las típicas Frac y el infaltable jugo de naranja de litro me aburre. Extraño esos viejos tiempos de ir a pararse como imbéciles afuera del ciber, esperando a que el chino (de un parecido notable al nuevo vocalista de Journey) abriera la puerta y entrar con la música del "Tank" de fondo. La plata no da. Ya esas épocas del Left 4 Dead ("Lé for dé", para los amigos) quedaron atrás. Como dije, la plata no da.
Hace un frío de mierda. La noche anterior había llovido. La "lluvia mata pajaritos", como le dicen por ahí. Iván Torres tuvo su EPIC WIN anunciando que llovería y, por fin, achuntándole. Y el día que había amanecido despejado, de un momento a otro se convirtió en un asqueroso día nublado. "¡Uy, qué increíble que se haya nublado! ¡El día había amanecido (léase con tono ABC1) maravilloso!", vocifera una vieja que no sé si era auxiliar, profe o no sé que cosa.
Llegamos a la biblioteca del quinto piso, lugar donde se junta toda la fauna universitaria que hace hora, juega, toma desayuno-almuerza-come, escucha música, duerme y, en menor medida, estudia. En ese lugar lo más apetecido son esos 12 espacios con pizarra, 12 espacios personalizados raramente llamados "BOX". Siempre ocupados por un sólo weon/a, cuando en realidad allá adentro caben como 10. ¿Por qué chucha meterse a un box a encerrarse en su propio mundo? ¡Hagan vida social, mierda! O desocúpenlo, por lo menos, para que nosotros, los pobres niños que no tenemos nada que hacer, podamos enchufar los notebooks y jugar (¿pa qué andamos con weas? Si a los box nos metemos pa puro hacer hora de manera más comoda y reirnos de los demás que buscan desesperadamente un lugar donde anotar estupideces en la pizarra...).
La pelea por conseguir un box es notable. 3 mesas afuera de un sector de la biblioteca, justo cerca de los box 4, 5 y 6. Yo le eché el ojo al 5. Dos niñas que están estudiando Cálculo I y que ya deberían estar en clases. Al lado, un grupo de 5 weones que tienen una cara de carrete impresionante y que se les nota que lo único que quieren es meterse al box para dormir (no nos veamos la suerte entre gitanos). A nuestra derecha, otro grupito que parece conocer al otro. Todos peleando por conseguir un miserable box.
El Felipe y yo estamos esperando compañía para ampliar un poco la ofensiva. No podemos competir 2 contra como 10 personas. De repente se desocupa el box 12, ese que queda a la chucha, pero a la larga es el más comodo. El Felipe corre, mientras me doy cuenta que los weones que estaban ahí eran conocidos. Y pienso: "si el Felipe fue a sicopatear a los box de allá lejos, ¿cómo chucha no se dio cuenta que estaban esos locos?". Resultado: perdimos el box y ya hubiéramos estado "estudiando" que rato.
Un instante de distracción en el ejército y nos ganaron el box 12. Al ratito, otra distracción más y nos ganaron el box 4, ese que estaba al lado de nosotros. Y lo ganaron los weones que querían dormir. ¡Por la cresta! ¡Y lo primero que hacen al entrar es sacar los notebooks y jugar Fifa, mientras uno de ellos se tira al suelo con la mochila en la cabeza a dormir!
Llega el Enzo. Tratamos de hacer los ejercicios de Cálculo I que están haciendo las niñas del box 5, sin éxito. "Métanse los límites por la raja", pienso.
De repente, se ilumina la biblioteca y las niñas del box 5 se van. A mi mente vienen las fanfarrias del Worms Armageddon y esa voz estúpida de los gusanos gritando "¡Victoria!". El box 5 era nuestro...las horas de estudio, juegos, risas y demases, es otra historia.
¿Final? A todos nos fue mal en la prueba de Lineal y habrá que idear alguna manera de pasar las penas o desahogarse. Algo sin clases, sin box, sin biblioteca y sin ese enfermante bullicio de la biblioteca.
¿Un "Lé For Dé"?
A la larga esa latera rutina de ir al Ekono a comprar las típicas Frac y el infaltable jugo de naranja de litro me aburre. Extraño esos viejos tiempos de ir a pararse como imbéciles afuera del ciber, esperando a que el chino (de un parecido notable al nuevo vocalista de Journey) abriera la puerta y entrar con la música del "Tank" de fondo. La plata no da. Ya esas épocas del Left 4 Dead ("Lé for dé", para los amigos) quedaron atrás. Como dije, la plata no da.
Hace un frío de mierda. La noche anterior había llovido. La "lluvia mata pajaritos", como le dicen por ahí. Iván Torres tuvo su EPIC WIN anunciando que llovería y, por fin, achuntándole. Y el día que había amanecido despejado, de un momento a otro se convirtió en un asqueroso día nublado. "¡Uy, qué increíble que se haya nublado! ¡El día había amanecido (léase con tono ABC1) maravilloso!", vocifera una vieja que no sé si era auxiliar, profe o no sé que cosa.
Llegamos a la biblioteca del quinto piso, lugar donde se junta toda la fauna universitaria que hace hora, juega, toma desayuno-almuerza-come, escucha música, duerme y, en menor medida, estudia. En ese lugar lo más apetecido son esos 12 espacios con pizarra, 12 espacios personalizados raramente llamados "BOX". Siempre ocupados por un sólo weon/a, cuando en realidad allá adentro caben como 10. ¿Por qué chucha meterse a un box a encerrarse en su propio mundo? ¡Hagan vida social, mierda! O desocúpenlo, por lo menos, para que nosotros, los pobres niños que no tenemos nada que hacer, podamos enchufar los notebooks y jugar (¿pa qué andamos con weas? Si a los box nos metemos pa puro hacer hora de manera más comoda y reirnos de los demás que buscan desesperadamente un lugar donde anotar estupideces en la pizarra...).
La pelea por conseguir un box es notable. 3 mesas afuera de un sector de la biblioteca, justo cerca de los box 4, 5 y 6. Yo le eché el ojo al 5. Dos niñas que están estudiando Cálculo I y que ya deberían estar en clases. Al lado, un grupo de 5 weones que tienen una cara de carrete impresionante y que se les nota que lo único que quieren es meterse al box para dormir (no nos veamos la suerte entre gitanos). A nuestra derecha, otro grupito que parece conocer al otro. Todos peleando por conseguir un miserable box.
El Felipe y yo estamos esperando compañía para ampliar un poco la ofensiva. No podemos competir 2 contra como 10 personas. De repente se desocupa el box 12, ese que queda a la chucha, pero a la larga es el más comodo. El Felipe corre, mientras me doy cuenta que los weones que estaban ahí eran conocidos. Y pienso: "si el Felipe fue a sicopatear a los box de allá lejos, ¿cómo chucha no se dio cuenta que estaban esos locos?". Resultado: perdimos el box y ya hubiéramos estado "estudiando" que rato.
Un instante de distracción en el ejército y nos ganaron el box 12. Al ratito, otra distracción más y nos ganaron el box 4, ese que estaba al lado de nosotros. Y lo ganaron los weones que querían dormir. ¡Por la cresta! ¡Y lo primero que hacen al entrar es sacar los notebooks y jugar Fifa, mientras uno de ellos se tira al suelo con la mochila en la cabeza a dormir!
Llega el Enzo. Tratamos de hacer los ejercicios de Cálculo I que están haciendo las niñas del box 5, sin éxito. "Métanse los límites por la raja", pienso.
De repente, se ilumina la biblioteca y las niñas del box 5 se van. A mi mente vienen las fanfarrias del Worms Armageddon y esa voz estúpida de los gusanos gritando "¡Victoria!". El box 5 era nuestro...las horas de estudio, juegos, risas y demases, es otra historia.
¿Final? A todos nos fue mal en la prueba de Lineal y habrá que idear alguna manera de pasar las penas o desahogarse. Algo sin clases, sin box, sin biblioteca y sin ese enfermante bullicio de la biblioteca.
¿Un "Lé For Dé"?

Mis compañeros de colegio lo sabían. Esuve años weando y esperando a que viniera Green Day a Chile. Era mi sueño de pendejo. De esas promesas que uno se hace y que no olvida jamás. Hace unos meses, cuando leí en el diario que venían...no salté, pero si me corrió una emoción por la sangre que es difícil explicarla. Por fin era el momento de ir a ver a mi banda favorita de toda la vida. Pero faltaba mucho aún. Y esa historia no merece contarse. La que viví en el concierto sí.
Quién sabe qué cresta pasó por nuestras cabezas al momento que cortaron la entrada. El ingreso al estadio fue caótico. Esa especie de embudo que hacían las rejas al entrar fue lo peor. Pero cortaron las entradas, la típica revisión de los pacos y listo. A correr se ha dicho.
Lo único que pensaba en ese momento era quedar adelante. Lo más adelante posible. Nunca se me pasó por la cabeza el cansancio. A esas alturas ni una wea importaba.
Eran como las 4 y algo de la tarde. Casi las 5. El sol pegaba fuerte. Ya nos había dejado pa la cagá allá afuera del estadio, esperando a que abrieran las puertas. Pero era lo de menos. Lo peor estaba por venir.
Justo cuando estábamos asegurando el puesto allá adelante, a unos pocos metros del escenario, comenzó el festival de empujones y falta de aire. Que empujaban para la derecha, otros para la izquierda, los que llegaron después que nosotros empujaban para adelante, los que estaban adelante empujaban para atrás...un caos total. La Dani no aguantó más. La falta de aire era mucha y no había ni siquiera una manguera para que nos mojaran un poquito. Salimos y todo volvió a la normalidad.
Ahora, para encontrar una ubicación buena, era lo más importante. Pero, a esas alturas, ¿qué importaba? La wea era vivir el momento. Daba lo mismo si lo vivías en galería, sentado tranquilamente en Pacífico o saltando y gritando en cancha...daba lo mismo. La cosa era vivirlo.
Luego de los respectivos teloneos de los BBS y de Attaque 77, apareció el conejo-rosado-borracho que empezó a animar al público bailando YMCA y weas raras, tomándose dos botellas de chela al seco y "bailando" medio mareado sobre el escenario. Ahí fue cuando le dije a la Dani "ya falta poco, ya falta poco".
9 de la noche en punto y se apagaron las luces. La gente grita (lógico, siempre que se apagan las luces en un concierto, hay que gritar xD) y se empieza a escuchar esa radio vieja sintonizándose. El que sabe, sabe: se escuchaba la voz de Billie Joe cantando "Sing us the song of the century...". Esa canción que el público niño-joven debería saberse, porque venía en el último disco. Ellos, no están ni ahí. Puro que gritan.
Veo la cara de la Dani y le veo los ojos vidriosos, con cara de "este momento lo esperé toda mi vida". Yo también esperé ese momento toda mi vida. De hecho, le había dicho que cuando empezara a sonar el piano de "21st Century Breakdown" me largaría a llorar de la emoción...dicho, pero no hecho. En el momento que empezó a sonar el piano y veía a los cabros saltar al escenario y a Billie Joe tomar la guitarra, sólo me tiritó la pera. Las emociones me las guardé. Pero lógico, estaba emocionado. Sabía que iba a ir al mejor concierto de toda mi vida.
Hueveo total en esa canción. Cuando escuché el "I say heeeeeeooooooo" y cuando caché que se venía la parte rápida de "21st Century Breakdown", recién asimilé que estaba en un concierto de Green Day y que la wea primordial era apagar la camarita, guardarla y pasarla bien. No como otros que se dieron la lata de grabar el concierto entero y ni siquiera disfrutaron. Y de pasadita, lo confieso: se me cayó una lágrima cuandó se escuchaba el "Oh, dream. Ameeeeerica dream..."
Puta que lo pasé bien. Y hubo mil momentos memorables. Las largas horas de espera afuera del estadio cantando desde canciones de Green Day hasta el mismísimo himno nacional. O como cuando un cabro se subió a pasarle una bandera chilena a Billie Joe en "Know Your Enemy" y el mismo cabro, bajo las órdenes de Billie, se tiró a la masa de gente. O cuando en "East Jesus Nowhere" se subió un pendejo y se hizo el muerto. O cuando se subió una mina (una de las tantas) en "Are We The Waiting" a besuquear a todos. O esa cabra que salió en la tele, a esa que le regalaron la guitarra cuando se subió a tocar "Longview". O cuando se subió el harén de minas a rodear a Billie Joe mientras cantaba "2.000 Light Years Away" y le dejaron un sostén de regalo. "El Presidente Billie Joe Armstrong", "Ladies and gentlemen, Miguelito Dirnt", el "¿Te gusta mi poto?" de Tré Cool en "King For a Day", el saxofonista disfrazado de Elvis y tocando la canción de Benny Hill en la misma "King...", el momento acústico con "Whatsername", "Wake me up When September Ends", "Time of your life", yo cantando esta última con los ojos cerrados y lagrimeando (emoción, de nuevo), la cara de la Dani aún con la expresión de "no lo puedo creer"...en fin. Un montón de momentos memorables para un recital que fue el mejor de mi vida. 3 horas que, lamentablemente, se me hicieron pocas.
Y como dice la letra de una canción de los cabros, "I hope you had the time of your life". Afortunadamente, para mí, tuve el momento de mi vida. Y fue el mejor.
Siempre que me pongo frente al teclado y digo "voy a dejar que mis dedos se dejen llevar", los weones se cohíben y no escriben nada más que un montón de palabras sin sentido. Entretanto, mi cerebro no trabaja y se queda flojeando, mientras los dedos escriben lo que se les plazca. Ni siquiera una idea. Ni siquiera un hilo de una historia. Nada. Trato y trato de pensar en algo que tenga la dignidad de ser relatado, pero nada. El cerebro parece que también se tomó vacaciones.
Estoy chato. No hay manera de dejarte feliz que no sea haciendo las cosas que tú quieres. ¿Podrías parar de ser tan egoísta? ¿Tan desconfiado? ¿Podrías pensar en las necesidades de uno, al menos? ¿Tanto te cuesta? ¿Tanto te cuesta ver feliz a tu propio hijo?
Sé que te haces el que me entiende, el que trata de ser el papá ejemplar. Pero no pareciera. Al contrario. Estás tratando de hacer algo y te sale peor.
Tu excesiva desconfianza me está haciendo daño. No sólo a ti, sino que a mi novia también.
No sabes como poco a poco me voy pudriendo por dentro, cada vez que haces notar tu desconfianza. Ya te diste cuenta hace un tiempo, pero parece que te entró por un oído y te salió por el otro.
Si tienes tanta desconfianza, entonces, ¿de qué te sirve mentir? ¿De qué te sirve decirle que la quieres, si pareciera que con ella ni a la esquina?
Y disculpa si no es lo que parece (claro, nunca es lo que parece...nunca es lo que yo pienso que es), pero en realidad ya me estás aburriendo. Ya no doy más con tu hipocresía y tu parada de "nunca quedo mal con nadie".
Tienes 50 y tantos, pero pareciera que tuvieras 3.
¿O acaso no te das cuenta de que lo que pasó fue hace mucho más de 1 año? ¿Por qué seguir acumulando cada vez más mierda en tu cabeza?
La verdad, no encuentro motivo para que sigas siendo como eres.
Pero, sea como sea, yo sigo con ella. Te guste o no. Lo escondas o no.
Sé que te haces el que me entiende, el que trata de ser el papá ejemplar. Pero no pareciera. Al contrario. Estás tratando de hacer algo y te sale peor.
Tu excesiva desconfianza me está haciendo daño. No sólo a ti, sino que a mi novia también.
No sabes como poco a poco me voy pudriendo por dentro, cada vez que haces notar tu desconfianza. Ya te diste cuenta hace un tiempo, pero parece que te entró por un oído y te salió por el otro.
Si tienes tanta desconfianza, entonces, ¿de qué te sirve mentir? ¿De qué te sirve decirle que la quieres, si pareciera que con ella ni a la esquina?
Y disculpa si no es lo que parece (claro, nunca es lo que parece...nunca es lo que yo pienso que es), pero en realidad ya me estás aburriendo. Ya no doy más con tu hipocresía y tu parada de "nunca quedo mal con nadie".
Tienes 50 y tantos, pero pareciera que tuvieras 3.
¿O acaso no te das cuenta de que lo que pasó fue hace mucho más de 1 año? ¿Por qué seguir acumulando cada vez más mierda en tu cabeza?
La verdad, no encuentro motivo para que sigas siendo como eres.
Pero, sea como sea, yo sigo con ella. Te guste o no. Lo escondas o no.
7 de la mañana y el aeropuerto totalmente vacío. Un par de almas penando por un lado, abrazando a sus ¿hijos? que vienen llegando de un viaje de emergencia. Arriba estaban otros cuantos despidiendo a sus niños que se iban de gira de estudios y otros, por otro lado, despidiéndose de sus niños que se iban a jugar un torneo de fútbol en Maracuyá o Tangamandapio. Quién sabe.
Los vidrios temblaban. Recién iban elevándose un par de pájaros de acero.
"Los pasajeros del vuelo 374 con destino a Antofagasta...".........Suspiré un momento mientras veía la famosa torre de maletas.
Seguía con la vista perdida, mientras escuchaba la voz de la Loreto hablándome a lo lejos.
"Arturo, me tengo que ir", me dijo.
Me cargan las despedidas. Y sobretodo estas despedidas que parecen eternas. Más encima, ¿cuánto tiempo tendré que esperarla para que vuelva a venir?
"¿Y por qué no vai tú a verme?", me dijo.
Mi egoísmo se escondió en un punto tan lejano de mí, que sólo atiné a decir: "Tranquila. El próximo mes iré a verte".
¿Para su cumpleaños? Mmmm...bonito regalo.
"Chao, Loreto", le dije. Me dio un beso en la boca y selló todo con un largo y cálido abrazo en la puerta del embarque, mientras su cabeza se quedaba apoyada en mi hombro.
Al rato la veo subir por las escaleras, mientras me toco el hombro y lo siento húmedo. ¿Lágrimas?
Voy para afuera y me quedo mirando el avión. El "vuelo 374 con destino a Antofagasta". Me empiezo a tocar el anillo que se encuentra en mi dedo anular y pienso: "En la que te metiste, Arturo".
Los vidrios temblaban. Recién iban elevándose un par de pájaros de acero.
"Los pasajeros del vuelo 374 con destino a Antofagasta...".........Suspiré un momento mientras veía la famosa torre de maletas.
Seguía con la vista perdida, mientras escuchaba la voz de la Loreto hablándome a lo lejos.
"Arturo, me tengo que ir", me dijo.
Me cargan las despedidas. Y sobretodo estas despedidas que parecen eternas. Más encima, ¿cuánto tiempo tendré que esperarla para que vuelva a venir?
"¿Y por qué no vai tú a verme?", me dijo.
Mi egoísmo se escondió en un punto tan lejano de mí, que sólo atiné a decir: "Tranquila. El próximo mes iré a verte".
¿Para su cumpleaños? Mmmm...bonito regalo.
"Chao, Loreto", le dije. Me dio un beso en la boca y selló todo con un largo y cálido abrazo en la puerta del embarque, mientras su cabeza se quedaba apoyada en mi hombro.
Al rato la veo subir por las escaleras, mientras me toco el hombro y lo siento húmedo. ¿Lágrimas?
Voy para afuera y me quedo mirando el avión. El "vuelo 374 con destino a Antofagasta". Me empiezo a tocar el anillo que se encuentra en mi dedo anular y pienso: "En la que te metiste, Arturo".
A ver. Botemos tensiones. Mañana es uno de los días más importantes de mi vida universitaria. Es mi oportunidad de salvar el semestre (basado en pobres resultados) con un promedio que me dejaría prácticamente al otro lado. Es la hora. Es el momento.
He esperado 2 largas semanas para esto y ahora es mi hora. Mañana es el examen de cálculo. Mañana es mi momento de demostrarle a todos que me la puedo. Mañana sabré si soy un ganador o un perdedor. Mañana quedará demostrado si soy capaz de seguir estudiando lo mismo.
¡Vamos, mierda!
He esperado 2 largas semanas para esto y ahora es mi hora. Mañana es el examen de cálculo. Mañana es mi momento de demostrarle a todos que me la puedo. Mañana sabré si soy un ganador o un perdedor. Mañana quedará demostrado si soy capaz de seguir estudiando lo mismo.
¡Vamos, mierda!
9 y media de la mañana. Un sol infernal. Despejado. "Por la chucha", pienso, "se viene el apocalipsis". ¿Calentamiento global? ¡Las pelotas! Echándole la culpa del calor a algo que no existe. 40 grados de calor allá afuera. 50 grados acá en la sala. Un verdadero concurso de poleras mojadas y frentes chorreando sudor. ¿Y la ventilación? "Se cortó un cable", dijo el tío de las llaves, que en el fondo la lleva en todo esto. No vale la pena abrir las ventanas. No corre ni siquiera un soplido de viento.
Y la profe pasando el método de demostración por inducción. ¡Desubicada!
El agua escasea. La universidad parece pueblucho desierto de película apocalíptica gringa. Un verdadero desierto. Como si quedarse en la casa ayudara a capear el calor.
Calor + clases = Fome. Otra vez me voy.
"¡Temperatura récord!", vocifera el hueón del Felipe Camiroaga en el matinal de Chile. "Ideal para comerse un mem-bri-llo", dice el Lindorfo en el canal de al lado. Auto-hueveo. El mundo con calor se vuelve loco.
"Pague y después retire", reza el letrero pegado en el refrigerador plagado de bebidas. Mi salvación. "Una Coca Cola", le digo a la vendedora. Pago, retiro y me voy.
¿Qué hago ahora? ¿Subo? ¿A un cuarto piso, sin ascensor y con 50 grados de calor? ¡Ni cagando! A no ser que empiece a flotar como Carlitox. Estoy esperando que aparezca ese payaso ql por alguna parte (puede ser por estas rejillas que están al lado de las escaleras) y me diga "TODOS FLOTAN...¡Y TÚ TAMBIÉN FLOTARÁS!", pero nada. Emprendo mi rumbo haca las escaleras y subo al cuarto piso, con Coca Cola en mano.
Me siento en el piso y espero. A la profe o a alguno de los cabros para entrar. Ni ahí con los pendejos agrandados de primer año.
Me siento y leo el diario. ¿Nadie pronosticó esta hueá? "Santiago. Hoy: 8/27", dice La Hora. "9/26", dice el Publimetro. Puras mentiras. Con razón las hueás son gratis. ¿Y mañana qué va a decir la portada? "¡Nos sorprendió el calentamiento global!". Otra vez echándole la culpa al calentamiento global...
Y la profe pasando el método de demostración por inducción. ¡Desubicada!
El agua escasea. La universidad parece pueblucho desierto de película apocalíptica gringa. Un verdadero desierto. Como si quedarse en la casa ayudara a capear el calor.
Calor + clases = Fome. Otra vez me voy.
"¡Temperatura récord!", vocifera el hueón del Felipe Camiroaga en el matinal de Chile. "Ideal para comerse un mem-bri-llo", dice el Lindorfo en el canal de al lado. Auto-hueveo. El mundo con calor se vuelve loco.
"Pague y después retire", reza el letrero pegado en el refrigerador plagado de bebidas. Mi salvación. "Una Coca Cola", le digo a la vendedora. Pago, retiro y me voy.
¿Qué hago ahora? ¿Subo? ¿A un cuarto piso, sin ascensor y con 50 grados de calor? ¡Ni cagando! A no ser que empiece a flotar como Carlitox. Estoy esperando que aparezca ese payaso ql por alguna parte (puede ser por estas rejillas que están al lado de las escaleras) y me diga "TODOS FLOTAN...¡Y TÚ TAMBIÉN FLOTARÁS!", pero nada. Emprendo mi rumbo haca las escaleras y subo al cuarto piso, con Coca Cola en mano.
Me siento en el piso y espero. A la profe o a alguno de los cabros para entrar. Ni ahí con los pendejos agrandados de primer año.
Me siento y leo el diario. ¿Nadie pronosticó esta hueá? "Santiago. Hoy: 8/27", dice La Hora. "9/26", dice el Publimetro. Puras mentiras. Con razón las hueás son gratis. ¿Y mañana qué va a decir la portada? "¡Nos sorprendió el calentamiento global!". Otra vez echándole la culpa al calentamiento global...
Mi amor
Nunca encontraré las palabras, amor
Para decirte como me siento, amor
No hay palabras para explicarlo
Preciosa
Tomaste mi vida entre tus manos
Creaste todo lo que soy
Me enseñaste a vivir de nuevo
Solo tú
Preocupada cuando necesitaba un amigo
Creiste en mi en las buenas y en las malas
Esta canción es para ti
Rellena con amor y gratitud
Dios te bendiga
Me haces sentir como nuevo
Dios me bendijo contigo
Me haces sentir como nuevo
Canto esta canción por ti
Me haces sentir como nuevo
Amor
Cuando yo estaba inseguro
Me pusiste de pie y me hiciste seguro
Me devolviste mi orgullo
Preciosa amiga
Contigo siempre tengo una amiga
Eres alguien en quien puedo contar
Para caminar un camino que nunca termina
Sin ti
Mi vida no tiene sentido
Como las notas de una cancion fuera de ritmo
¿Cómo te puedo pagar
Por tener fe en mi?
[Simply Red - You Make Me Feel Brand New]
Nunca encontraré las palabras, amor
Para decirte como me siento, amor
No hay palabras para explicarlo
Preciosa
Tomaste mi vida entre tus manos
Creaste todo lo que soy
Me enseñaste a vivir de nuevo
Solo tú
Preocupada cuando necesitaba un amigo
Creiste en mi en las buenas y en las malas
Esta canción es para ti
Rellena con amor y gratitud
Dios te bendiga
Me haces sentir como nuevo
Dios me bendijo contigo
Me haces sentir como nuevo
Canto esta canción por ti
Me haces sentir como nuevo
Amor
Cuando yo estaba inseguro
Me pusiste de pie y me hiciste seguro
Me devolviste mi orgullo
Preciosa amiga
Contigo siempre tengo una amiga
Eres alguien en quien puedo contar
Para caminar un camino que nunca termina
Sin ti
Mi vida no tiene sentido
Como las notas de una cancion fuera de ritmo
¿Cómo te puedo pagar
Por tener fe en mi?
[Simply Red - You Make Me Feel Brand New]
Aaa loco, k pasa con la profe? Pq no se keda callaa un rato? Toy terrible aburrio loco, y ma encima hace ma frio k la cresta! Saldría de la sala pero no vale la pena. Hace frio. Y el día tiene pinta de lluvia.
"Conjuntos y subconjuntos"...uuuuy ke entrete ¬¬'. Como si la wea no la hubiera visto nunca. Ya se está poniendo latera, profe. Pq no se da cuenta de k nadie la pesca? Siéntese y duerma, total le van a pagar igual.
Ya wn me voy. Ni ahí con esta wea. Ni ahi con estos pendejos agrandaos. Voy a ir a ver que wea hago pa hacer hora.
A todo esto, ke hora es? Puta la wea, son las 9.30 recien. Y tengo clases a las 10.20 despues. K wea puedo hacer en casi una hora? No me puedo kedar sentao ahi al frente de la universidad kgandome de frio. Pa mas mala cuea no tengo ni plata ni cigarros. K hago? Aaaa ya se. R1 es la solución. Total siempre hay un par de locos jugando ping-pong. No pierdo na y m entretengo mirando.
"Compadrito, una monea?", me dice un mechoneao. "No tengo ni uno, compadre", le respondo. Pobre weon. Son recien las 9.30, hace cualkier frio y puede k llueva. Puta los weones crueles.
Mierda! Se puso a llover y yo sin paraguas. De hecho nadie anda con paraguas. Tamo a marzo. Como keri k alguien ande con paraguas siendo ke ayer hicieron kmo 30 grados d calor? Ridículo po weon.
"10-8!", grita un loco que esta jugando ping-pong. "Saaaaale, weon. Si la wea ni sikiera toco la mesa", le grita el otro. La wea es ke la pelota ni sikiera pego en la mesa, pero el "uno" se acabrono con el punto. Y quedo ahi no ma. Sirvio el "uno" y el "otro" respondio con tanta rabia que la pelota llego al tercer piso y la paleta quedo practicamente incrustada en el piso. La hizo recagar contra el suelo y ahi se armó la grande. Que no sabi perder, que la paleta era de un "tercero" y que la wea se la habia regalao un jugador profesional (aweonao, pa ke llevai la wea y ma encima la prestai?). En fin. Al final nadie siguió jugando. Me tendre k ir? Parece wn.
K hora es? Un cuarto pa las diez. Puta keda caleta toavia. K hago ahora? Sala de computación? Muy trillado. Blockbuster? Ta cerrao. Caminar por ahi como wn? Ni kagando wn. Esta lloviendo ma fuerte ke la cresta. Casino? No me keda otra. Ahi por ultimo me tomo un cafe pa capear el frio. Y ahi hago un poco mas de hora.
La vendedora tiene pinta de "saquenme-de-aqui-estoy-chata-de-trabajar-pa-esta-wea". Pero puta pa algo le pagan señora. "Un vaso mediano, porfa", le digo. Me lo pasa, me sirvo el cafe, le echo unas cuantas de azucar y me kedo sentando mirando las portadas de los diarios. "Grave colusión de las farmacias", dice La Tercera. "Coca Mendoza pasó de heroe a villano en 1810", dice LUN. Y el diario pop? No me lo traen? Puta que son mala onda.
En la tele están dando el matinal de chile. Fome la wea, pero igual quedai enganchao. Toy esperando mi signo wn. Van en géminis recién. Queda su buen rato toavia.
Ke hora es? Chucha! Son las 10.15. Tengo clases. Puta que paja, pero igual tengo ke ir. Ahora ya no con los "conjuntos y subconjuntos", sino que ahora con la ecuación de la hipérbola, funciones y weas. En fin.
Gracias conciencia, por darte el tiempo de escucharme.
"Conjuntos y subconjuntos"...uuuuy ke entrete ¬¬'. Como si la wea no la hubiera visto nunca. Ya se está poniendo latera, profe. Pq no se da cuenta de k nadie la pesca? Siéntese y duerma, total le van a pagar igual.
Ya wn me voy. Ni ahí con esta wea. Ni ahi con estos pendejos agrandaos. Voy a ir a ver que wea hago pa hacer hora.
A todo esto, ke hora es? Puta la wea, son las 9.30 recien. Y tengo clases a las 10.20 despues. K wea puedo hacer en casi una hora? No me puedo kedar sentao ahi al frente de la universidad kgandome de frio. Pa mas mala cuea no tengo ni plata ni cigarros. K hago? Aaaa ya se. R1 es la solución. Total siempre hay un par de locos jugando ping-pong. No pierdo na y m entretengo mirando.
"Compadrito, una monea?", me dice un mechoneao. "No tengo ni uno, compadre", le respondo. Pobre weon. Son recien las 9.30, hace cualkier frio y puede k llueva. Puta los weones crueles.
Mierda! Se puso a llover y yo sin paraguas. De hecho nadie anda con paraguas. Tamo a marzo. Como keri k alguien ande con paraguas siendo ke ayer hicieron kmo 30 grados d calor? Ridículo po weon.
"10-8!", grita un loco que esta jugando ping-pong. "Saaaaale, weon. Si la wea ni sikiera toco la mesa", le grita el otro. La wea es ke la pelota ni sikiera pego en la mesa, pero el "uno" se acabrono con el punto. Y quedo ahi no ma. Sirvio el "uno" y el "otro" respondio con tanta rabia que la pelota llego al tercer piso y la paleta quedo practicamente incrustada en el piso. La hizo recagar contra el suelo y ahi se armó la grande. Que no sabi perder, que la paleta era de un "tercero" y que la wea se la habia regalao un jugador profesional (aweonao, pa ke llevai la wea y ma encima la prestai?). En fin. Al final nadie siguió jugando. Me tendre k ir? Parece wn.
K hora es? Un cuarto pa las diez. Puta keda caleta toavia. K hago ahora? Sala de computación? Muy trillado. Blockbuster? Ta cerrao. Caminar por ahi como wn? Ni kagando wn. Esta lloviendo ma fuerte ke la cresta. Casino? No me keda otra. Ahi por ultimo me tomo un cafe pa capear el frio. Y ahi hago un poco mas de hora.
La vendedora tiene pinta de "saquenme-de-aqui-estoy-chata-de-trabajar-pa-esta-wea". Pero puta pa algo le pagan señora. "Un vaso mediano, porfa", le digo. Me lo pasa, me sirvo el cafe, le echo unas cuantas de azucar y me kedo sentando mirando las portadas de los diarios. "Grave colusión de las farmacias", dice La Tercera. "Coca Mendoza pasó de heroe a villano en 1810", dice LUN. Y el diario pop? No me lo traen? Puta que son mala onda.
En la tele están dando el matinal de chile. Fome la wea, pero igual quedai enganchao. Toy esperando mi signo wn. Van en géminis recién. Queda su buen rato toavia.
Ke hora es? Chucha! Son las 10.15. Tengo clases. Puta que paja, pero igual tengo ke ir. Ahora ya no con los "conjuntos y subconjuntos", sino que ahora con la ecuación de la hipérbola, funciones y weas. En fin.
Gracias conciencia, por darte el tiempo de escucharme.
Mil ideas rebotan por mi mente. Mil cosas pasan por mi cabeza y no entiendo por qué. No me siento cómodo. No me siento tranquilo. Lo único que me calma en su mayoría es el amor incondicional de mi novia pero nada más. No siento motivación para nada. Como que tengo un montón de ganas de agachar la cabeza y tener a mi única e incondicional compañía a mi lado, para que me ayude a andar por este difícil y pedregoso camino. Un camino que desde el comienzo se veía difícil, pero que ahora se ve peor que al comienzo.
Pero bueno. Para algo el destino nos pone dificultades en el camino. Para superarlas y seguir adelante en nuestra vida.
Dicen que el que no supera esas dificultades o tiene miedo a superarlas, es un cobarde. Yo, por lo menos, no me siento cobarde. Lo único que siento es que si quiero avanzar este camino voy a necesitar mucha ayuda, además de motivación. Y apoyo, que es lo más importante.
Pero bueno. Para algo el destino nos pone dificultades en el camino. Para superarlas y seguir adelante en nuestra vida.
Dicen que el que no supera esas dificultades o tiene miedo a superarlas, es un cobarde. Yo, por lo menos, no me siento cobarde. Lo único que siento es que si quiero avanzar este camino voy a necesitar mucha ayuda, además de motivación. Y apoyo, que es lo más importante.
Casi estamos a fin de año. Un año de altos y de bajos. ¿Cuántas lecciones me dí el lujo de aprender? Muchas. Demasiadas. Fue un año raro, en el que me dí cuenta que no todo era tan fácil como parecía. Como que de un momento a otro se me abrieron los ojos y no los pude volver a cerrar. Vi el mundo en todo su "esplendor". Como si el mundo tuviera tejado de vidrio y me estuviera mostrando tal cual es.
¿Tan difícil es vivir en un mundo como este? Pero una pregunta mejor: ¿tan difícil fue acostumbrarme a otro ritmo de vida?
Ya las cosas no eran iguales al pasado. Eso ya es obvio. Pero el cambio drástico entre un ritmo de vida y otro fue, por decirlo de una manera, espeluznante.
Pero en fin. Me han quedado varias lecciones. Lecciones de vida. Que no todo es como parece. Que hay que luchar más de lo que pensaba para lograr objetivos que al principio parecen simples, pero que al pasar el camino noté que no eran tan simples.
Lecciones de amor. Que si quiero que todo con mi novia resulte tengo que poner todo de mí y no ser tan cómodo. Por lo menos ya he ido cambiando de a poco. Y también de a poco voy demostrando que 2 años y 2 meses no han pasado en vano.
Lecciones de amistad. Me dí cuenta de quienes son las personas en las que debo confiar. Noté de que hay pequeños detalles que me hicieron ver que la verdadera amistad estaba donde menos pensé en encontrarla. Detalles con los cuales noté que con una simple junta puedo saber que hay gente en la que de verdad puedo confiar.
Son muchas lecciones. Son muchas cosas que me quedan como reflejo de qué es lo que debo seguir haciendo, o mejorar, y qué es lo que debo dejar de hacer.
Adiós 2008. Fuiste raro, pero te agradezco que hayas aparecido, porque me hiciste aprender muchas cosas. Que venga el 2009.
¿Tan difícil es vivir en un mundo como este? Pero una pregunta mejor: ¿tan difícil fue acostumbrarme a otro ritmo de vida?
Ya las cosas no eran iguales al pasado. Eso ya es obvio. Pero el cambio drástico entre un ritmo de vida y otro fue, por decirlo de una manera, espeluznante.
Pero en fin. Me han quedado varias lecciones. Lecciones de vida. Que no todo es como parece. Que hay que luchar más de lo que pensaba para lograr objetivos que al principio parecen simples, pero que al pasar el camino noté que no eran tan simples.
Lecciones de amor. Que si quiero que todo con mi novia resulte tengo que poner todo de mí y no ser tan cómodo. Por lo menos ya he ido cambiando de a poco. Y también de a poco voy demostrando que 2 años y 2 meses no han pasado en vano.
Lecciones de amistad. Me dí cuenta de quienes son las personas en las que debo confiar. Noté de que hay pequeños detalles que me hicieron ver que la verdadera amistad estaba donde menos pensé en encontrarla. Detalles con los cuales noté que con una simple junta puedo saber que hay gente en la que de verdad puedo confiar.
Son muchas lecciones. Son muchas cosas que me quedan como reflejo de qué es lo que debo seguir haciendo, o mejorar, y qué es lo que debo dejar de hacer.
Adiós 2008. Fuiste raro, pero te agradezco que hayas aparecido, porque me hiciste aprender muchas cosas. Que venga el 2009.
Parece que ese momento por fin llegó. Parece que ahora llegó el momento de sentar cabeza y madurar de una buena vez.
Y lo que antes se veía como una pesadilla, hoy se ve con la mayor calma del mundo.
Porque según tú es un regalo.
Y parece que yo me estoy creyendo el cuento de que en realidad es un regalo.
¿No crees?
Y lo que antes se veía como una pesadilla, hoy se ve con la mayor calma del mundo.
Porque según tú es un regalo.
Y parece que yo me estoy creyendo el cuento de que en realidad es un regalo.
¿No crees?
¿Qué te pasa, Sebastián? ¿Acaso quieres que todo lo que cultivaste por 2 años se vaya a la mierda de un momento a otro? ¿Acaso quieres que por tus estúpidas mañas, tu novia se termine por chorear y te mande a la cresta? No sigas así, Sebastián.
¿Cuántas veces has querido cambiar? Muchas, ¿verdad? ¿Y cuántas veces cambiaste de verdad? Unas pocas. Contadas con los dedos de una mano, supongo.
¿Por qué no cambias por tu novia, Sebastián? ¿Acaso no te das cuenta que ella ha cambiado mil actitudes sólo para estar contigo, y tú no haces nada? No puedes ser así, Sebastián. Avíspate. Esta es la persona más hermosa que has conocido y no puedes perderla por tus estúpidas mañas.
Deja que se divierta. Deja que sea como ella es. No la juzgues. No le digas qué es lo que tiene que hacer. Sólo consiéntela. Sólo debes estar al lado suyo y ella será feliz. ¿No te das cuenta de eso? ¿O tampoco te das cuenta de que ella es feliz con sólo estar al lado tuyo?
No seas estúpido.
Y no llores. Porque las lágrimas son sólo una muestra de que lo que por ahora te quiere ganar te está ganando. No debes perder. Debes levantar esa frente y seguir adelante.
No la cagues, Sebastián. Mira que yo, conociéndote, en tus 18 años de vida nunca habías encontrado a alguien con esa capacidad de amar y de hacerte feliz, como lo hace ella. No la desperdicies, porque si la desperdicias, puede que tu vida caiga en un pozo bastante profundo y quizás no haya salida.
No seas tonto. Sé feliz y cumple todos los sueños que quisiste cumplir con ella. Ella es la indicada. Te lo aseguro.
Y tienes que creerme. Después de todo, soy tu conciencia.
¿Cuántas veces has querido cambiar? Muchas, ¿verdad? ¿Y cuántas veces cambiaste de verdad? Unas pocas. Contadas con los dedos de una mano, supongo.
¿Por qué no cambias por tu novia, Sebastián? ¿Acaso no te das cuenta que ella ha cambiado mil actitudes sólo para estar contigo, y tú no haces nada? No puedes ser así, Sebastián. Avíspate. Esta es la persona más hermosa que has conocido y no puedes perderla por tus estúpidas mañas.
Deja que se divierta. Deja que sea como ella es. No la juzgues. No le digas qué es lo que tiene que hacer. Sólo consiéntela. Sólo debes estar al lado suyo y ella será feliz. ¿No te das cuenta de eso? ¿O tampoco te das cuenta de que ella es feliz con sólo estar al lado tuyo?
No seas estúpido.
Y no llores. Porque las lágrimas son sólo una muestra de que lo que por ahora te quiere ganar te está ganando. No debes perder. Debes levantar esa frente y seguir adelante.
No la cagues, Sebastián. Mira que yo, conociéndote, en tus 18 años de vida nunca habías encontrado a alguien con esa capacidad de amar y de hacerte feliz, como lo hace ella. No la desperdicies, porque si la desperdicias, puede que tu vida caiga en un pozo bastante profundo y quizás no haya salida.
No seas tonto. Sé feliz y cumple todos los sueños que quisiste cumplir con ella. Ella es la indicada. Te lo aseguro.
Y tienes que creerme. Después de todo, soy tu conciencia.
2 años. ¿Quién lo diría? Ni siquiera el hincha más acérrimo de nuestro amor lo hubiera pensado. Y aquí estamos. Podría decirse que todavía estamos sin ningún problema por delante. Todo lo malo que ha pasado lo hemos dejado atrás. Y seguimos felices, que es lo que importa.
No quiero ahondar en el cliché de recordar todo lo que ha pasado, porque yo creo que más de alguno que haya leído este blog leyó todo lo que hemos vivido, además de que nosotros más que nadie sabemos por todo lo que hemos pasado.
Pero en resumidas cuentas hemos pasado por un montón de cosas. Penas y alegrías. Más alegrías que penas. Como debe ser. Pero todavía me duelen algunas heridas que no sanan (el no haberte acompañado cuando murió tu abuelo aún me pesa). Pero aparte de todo eso, me gusta recordar los lindos momentos: la primera vez que nos vimos (aún recuerdo tus brazos temblorosos), nuestro primer beso, nuestra primera vez, nuestras primeras reuniones con las familias de cada uno, cada vez que nos acompañamos en momentos difíciles, etc., etc., etc.
Me ha costado asimilar que una persona tan hermosa como tú haya llegado a mi vida. Una vida que hasta hace algún tiempo no valía nada, ahora lo vale todo. Porque ahora tengo una razón de vivir que eres tú. Ahora tú tienes una razón de vivir que soy yo. Y si no estamos el uno para el otro, simplemente no somos nadie. Por eso somos lo que somos. Somos uno.
Lo único que me queda, después de haber lanzado esta sarta de ideas sin conexión entre sí, es darte las gracias. Gracias por ser como eres. Gracias por haberte aparecido en mi vida. Gracias por aceptarme con todas mis virtudes y todos mis defectos. Gracias por dejarme entrar en tu vida. Y por sobre todas las cosas, gracias por amarme tanto.
Te amo.
PD: ¿Me habrá quedado bonito? Porque ni siquiera sé que escribí.
No quiero ahondar en el cliché de recordar todo lo que ha pasado, porque yo creo que más de alguno que haya leído este blog leyó todo lo que hemos vivido, además de que nosotros más que nadie sabemos por todo lo que hemos pasado.
Pero en resumidas cuentas hemos pasado por un montón de cosas. Penas y alegrías. Más alegrías que penas. Como debe ser. Pero todavía me duelen algunas heridas que no sanan (el no haberte acompañado cuando murió tu abuelo aún me pesa). Pero aparte de todo eso, me gusta recordar los lindos momentos: la primera vez que nos vimos (aún recuerdo tus brazos temblorosos), nuestro primer beso, nuestra primera vez, nuestras primeras reuniones con las familias de cada uno, cada vez que nos acompañamos en momentos difíciles, etc., etc., etc.
Me ha costado asimilar que una persona tan hermosa como tú haya llegado a mi vida. Una vida que hasta hace algún tiempo no valía nada, ahora lo vale todo. Porque ahora tengo una razón de vivir que eres tú. Ahora tú tienes una razón de vivir que soy yo. Y si no estamos el uno para el otro, simplemente no somos nadie. Por eso somos lo que somos. Somos uno.
Lo único que me queda, después de haber lanzado esta sarta de ideas sin conexión entre sí, es darte las gracias. Gracias por ser como eres. Gracias por haberte aparecido en mi vida. Gracias por aceptarme con todas mis virtudes y todos mis defectos. Gracias por dejarme entrar en tu vida. Y por sobre todas las cosas, gracias por amarme tanto.
Te amo.
PD: ¿Me habrá quedado bonito? Porque ni siquiera sé que escribí.
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